domingo, 25 de octubre de 2009

EL POR QUÉ DEL RECITAL EN EL ATENEO

El pasado Viernes 23 de Octubre organizamos un mini recital acústico en la sede del Ateneo Obrero de Xixón. Eras llevó su mezcladora y un Marshall, yo los monitores que usamos para grabar el disco, Luis pascual puso a nuestra disposición la megafonía del Ateneo, Milagros cerró un par de contraventanas y llevó una lámpara que tenemos en el salón para tener una luz más cálida. Contrabajo, caja y timbal, acústica, piano, autoarpa y voz. Sin técnicos de sonido, sin carteles, sin hojas de SGAE ni invitaciones, sólo algún sms, el facebook, recordatorios escogidos para un grupo de amigas y amigos muy escogido también.

Al final unas 40 personas viéndonos, nada de críticos ni prensa, gentes de a diario y algunos que hace tiempo no veíamos: Xabel, Ana, Nachón, el Chili, Rafa Cofiño, Ramon y Vera, Juanín, Iván, Laura, Jaime y Yo, Ivanín llegando tarde, Chema Paradiso, Miguel... Modernos pocos, la verdad. Y mi madre y mi hermano, que en tiempos de Mus nunca llegaron a verme sobre un escenario (culpa mía)y ahora, en cosa de un mes me han visto un par de veces ya y con dos formatos distintos.
¿Para qué todo esto?
Yo qué se, simplemente para demostrarnos que podíamos hacer unas llamadas, invitar a los (como se suele decir) seres queridos, enchufarnos, dar el compás de entrada y tocar seis, siete, ocho temas, sin excusas ni maquillajes, esto suena así, queridísimos amigos.
La actuación del Museo del Ferrocarril y sus horrendas condiciones técnicas nos había dejado un sabor de boca feo, difícil de enjuagar, si alguien ha intentado tocar alguna vez desde el interior de una lavadora centrifugando sabrá a qué me refiero. Así que esto era una suerte de ajuste de cuentas con nosotros mismos y quienes habían aguantado en pie hasta las 2 de la madrugada para vernos en aquella situación inexplicable.
"En las copas de los árboles", "El invierno será bueno", "Te irás al campo" sonaron a su manera más intensas que en su versión amplificada, rockista y viril. Repetimos "Yo soy quien espía los juegos de los niños", el cover de Ilegales que dediqué a Juanín, por ser amigo tan complicado como inmenso (y quién quiere amigos planitos?). En defnitiva, todo fue perfecto, incluso el jack cabrón que interrumpió el piano en el bis de "En la siesta clara" no dejándonos acabar la canción. No hizo falta ni disculparse, algunas risas, aplausos, bromas y a recoger todo.
Un recital extraño que es como si nunca hubiese existido, no hay grabaciones, no se ha escrito nada de él, cada uno de los asistentes se ha llevado un instante como el que se va llevando muebles de una casa hasta vaciarla por completo.
Al final, "gracias Luis", "gracias a vosotros", "no, gracias al Ateneo", "hablamos la semana que viene", "Sí, ya nos llamamos". Y ya está, la felicidad en discretas esencias, recortando la meteria prima de los mejores recuerdos.

2 comentarios:

manuel dijo...

Grandeeeeeeeees.........

noeliaglez dijo...

Primiiii que pena estar un poco lejos para poder ir
Seguro que estuvo genial
Besos